lunes, 26 de octubre de 2015

XXI: MIRAR ATRÁS

¿Y por qué no iba a poder mirar atrás? El que no conoce la historia la repite. Quizás ninguno la tenemos tan superada como creemos, pero no por eso voy a amedrentarme al rebuscar en los cajones. Y porque haya pasado no tiene que volver a pasar. Y dices que tienes que renovar tus fotos, pero no haces por seguir adelante y confiar. No soy un ángel, pero soy de fiar. Y tú, tú sigues levantando vallas que después traspasas, pero al momento te echas hacia atrás. Empiezan a doler los callos en estas manos. Tantas batallas entre conciencia e inconsciencia, con la somnolencia como escenario. Pero no me resigno a la abstinencia, porque sigo sin descubrir lo que hay tras tu barrera de mármol. Paciencia, paciencia, me lo repito cada día, mientras las hojas caen del árbol y se va notando tu ausencia. Y no es coincidencia, sólo falta de coherencia, conveniencia, o, un miedo consecuente de alguna que otra vivencia que, resultó en negligencia. Y no digo que no sea buena, pero no es bueno basarse sólo en la experiencia. El empirismo no es la única base de la ciencia.

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