Podías quedarte mi sudadera.
Podías quedártela,
Porque me sigues importando
Y no me gusta que pases frío.
Podías quedarte mi sudadera
Podías quedártela.
Porque no quiero volver a verte
No de la mano de ese tío.
Podías quedarte a mi lado
Podías quedarte.
Porque pasé noches llorando
Por no tenerte al lado mío.
Podías quedarte a mi lado
Podías quedarte.
Pero ya no, porque aunque te quiero
En ti hace mucho que no confío.
Podías quedarte mis poesías
Podías quedártelas.
Leerlas las veces que quisieras
Y pensar en si respiro.
Podías quemar mis poesías
Podías quemarlas.
Y quemarte con ellas
Dejar de ser un vampiro.
Podías buscarme en el pasillo
Podías hacerlo.
Pero decidiste que era más fácil
Dejarle jugar al destino.
Podías buscarme en estaciones
Podías perderte.
Pero decidiste hacerlo sola
En vez de hacerlo conmigo.
Podíamos encontrarnos a nosotros mismos
Podíamos buscarnos.
Pero huiste de ti misma
Y no tardaste en coger tu abrigo.
Podías coger mi sudadera
Y abrazarme como en esas escaleras.
Podríamos darnos calor
Pero decidiste que mejor amigos.
Podías y puedes coger mi sudadera
Pero no mi puto corazón.
No si no lo querías.
Ahora nos resignas a ser enemigos.
Podía cerrarte la puerta
Pero no lo hice.
No lo hice.
No.
Tú la cerraste y
La abriste
A portazos
Te encerraste.
Me dejaste sordo
Solo
Solo y asustado,
¿Y ahora en qué me inspiro?
Ya solo escribo cosas tristes
Todo desde que te fuiste
Nunca entendí nada
Pero ahora sé por qué lo hiciste.
Aunque no puedo dejar de dudar
Si de verdad eres tú
O de verdad soy yo
Busco respuestas en tan amplio mar...
Todo el mundo me dice
Que no sabe cuál es el problema
Si soy guapo, inteligente
Y buen chaval.
Yo también me lo pregunto
Y perdón si falto a la humildad
Pero es que solo necesito eso
Alguien que me quiera de verdad.
Alguien que quiera conocer
Lo más profundo de mí
El significado de cada estrofa
De mis poesías.
De mi canción favorita
De mis libros
De mi obsesión por Platón
De mis delirios y Nietzsche.
Que quiera hablar conmigo,
Conmigo toda la noche
De cosas más allá de este planeta y la razón
Y que me bese de repente en su porche
Al decirle adiós.
Que sea diferente
Y que se la sude lo que digan
Que siempre vaya de frente.
Quiero hablar de Bukowski
Quiero leer sus poesías
Con alguien, con alguien
Llevo demasiado tiempo solo.
I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad.
domingo, 22 de noviembre de 2015
XXXVII: ESTO NO ES UNA POESÍA MÁS
Llevo un mes, un mes entero recibiendo ofertas del mismísimo diablo. Dice que mi alma está al alza en bolsa, que quiere que se la venda. Que renuncie a todo y sea eso, carne. Que tire mis sentimientos en cualquier basura, que me dedique a disfrutar de los placeres de la vida. Yo ya le comenté, que no creía que pudiese hacerlo. Que no es algo fácil, y menos para alguien como yo. Que yo solo quiero ser bueno, que me deje en paz, que no quiero nada más. Me dijo que él me ayudaría, que los buenos siempre son los que más sufren. Que la vida sólo me ha devuelto dolor y que sabía que se estropeó mi televisión y que no emitía en color.
Estuve pensándomelo, y sigo haciéndolo, pero no puedo, Nunca me gustó la razón. Ni las matemáticas, ni cosas sin corazón. Aunque sea alguien más que adaptable, quiero ser yo mismo, y quiero querer sin un puñetero límite ni reglas del montón. Y bueno, hasta que encuentre mi otro yo pues seré yo mismo, solo, pero yo mismo, basta ya. Lo pasaré bien solo, como siempre lo he hecho, me juntaré con gente diferente, ya no soy ese mocoso que no se atrevía ni a hablar. Solo que después de estar dos años anestesiado y en coma, me desperté y me encontré con un mundo gris del que ya me había olvidado, Porque tú lo fuiste todo, Todo y más. Le diste color a todo. Y sigo viendo tu fantasma en mi habitación, y si tu foto sigue en mi balda es porque nunca encontré a nadie mejor. Y ahora paso por tu casa y evito mirar. Cuando salgo a correr voy hacia allí porque me recuerda a todos esos momentos. Y esas tardes viendo pelis de amor y yo llorando, pero aquella vez con consolación. Porque siempre estabas ahí.
Estabas ahí, hasta que dejaste de estarlo. Y yo empecé a necesitarte como un yonki necesita su heroína. Un año entero desesperado por reencontrar en ti esa pasión. Inútil. Todo quedo en algo forzado. Y aun así cuando te dije, entre lágrimas, que se acabó, me dijiste que tú no querías dejarlo. Y no entendí nada. Y tú reías, y yo lloraba, y era todo un puto chiste.
¿Joel, qué hiciste?
He llegado a preguntarme eso, y es penoso, Y triste. Triste que lleve desde julio intentado reponer el espacio que creaste y que se mantuvo inherente a mí. Porque es así, es la puta verdad. Y vale, que ni nos gustaba la misma música, ni hablábamos el mismo idioma, ni pensábamos ni sentíamos igual, pero nos entendíamos. Aunque yo siempre te quise más. Pero eso, en fin, no es ninguna novedad. Y me he pasado muchos días sin poder respirar, ahogándome en tantos labios diferentes, perdido en lo material. Y cuando encontré de nuevo mi lado espiritual siempre me salió todo mal. Todo. Absolutamente todo. Y sentí por alguien que no eras tú más de lo que nunca recordé, pero nadie siente de vuelta. Huyen de mí. Como si fuese unas esposas. Quizás en parte tengan razón, y a ti también te paso lo mismo. Y más que querer, ya es que necesito que me quieran. Porque es desesperante. Nunca creí que tras dos años en tu puerto me lanzase a mar abierto y casi no pudiese respirar. Las corrientes son más fuertes de lo que creía, y el peso del mundo es demasiado pesado como para soportarlo por mi cuenta. Y claro, así estoy, como un mendigo de aquí para allá, dando la mano a cualquiera cara bonita que se me acerque sin tener en cuenta mi fragilidad sentimental y los estándares de esta mierda de sociedad. Aunque tengo que admitir que tras lo físico encontré cosas muy bonitas en más de una. Encontré a alguien que le gustaban mis poesías, a alguien que escuchaba mi música, alguien que me dibujaba al llegar a casa, Pero después todas me dejaron solo, otra vez.
Y al final es eso lo que cuenta, estar ahí. Pero ya nadie tiene tiempo. Todo lo invierten en huir de mí y de sí mismas. Todas quieren conocerme porque les parezco especial, diferente. Pero ya es tarde, y el desastre está asegurado. Siento demasiado rápido, porque no tengo nada por detrás. Y en poco tiempo lo son todo, como tú lo fuiste, Y quiero conocerlas, y saber que piensan, como te conocí a ti, pero nadie se deja y huyen hacia otros labios. Ya es todo carnal y consumible. Y ahora te escribo a ti, pero porque eres la única que no se fue del todo.
Pero bueno, estoy aprendiendo, y aunque este verano y este otoño han sido un auténtico tormento continuo estoy empezando a curarme. A desintoxicarme, A aprender a estar solo y no desesperarme, a conocerme mejor. También me relaciono con la gente, y me he dado cuenta que hay mucha gente buena que está ahí. La gente parece aceptarme, aunque siempre va a haber alguien a quien no gustamos. En resumen, que en la universidad me va muy bien y la gente es muy maja, y desde el principio me dijeron que me metiese en el grupo cuando no me atrevía a hablar. Y bueno, eso, pues ayuda, y yo les agradezco a todos ellos más que a nadie todo, todo. Aunque igual no lo parezca cuando hablo con ellos. Es que en el fondo sigo siendo ese chico tímido que conociste, y me estoy soltando, y me cuesta expresar mis sentimientos en público, pero estoy aprendiendo.
Y uf, que estoy metiendo mucha chapa, pero es que escribir esto me hace sentir mejor. Y no sé si alguna vez tendré valor para enviarte esto después de haber acabado las cosas mal contigo. Porque no tuve valor a decir que no e irme, y tuve que asegurarme no estar solo antes de dejarte. Y soy un cobarde por ello, y un gilipollas, y ya lo he admitido mil veces a todo los que me lo han dicho. Y estoy llorando mientras escribo esto, pero sabes mejor que nadie que eso no es para nada raro. Ahora me siento mal y bien a la vez, pero ojalá hubiese sido de otra manera. Y nada, que gracias por todo lo que me diste, fue culpa mía por no ver más allá y solo agarrarme a ti. Tampoco es que pudiese, mi vida social era desastrosa. Ahora lo estoy arreglando, por fin. Pero aun así, gracias, gracias, mil gracias, a ti y a todos los que me ayudaron alguna vez, aunque muchos ya no estén ahí y los eche de menos, como a ti.
Es jodido seguir adelante en un terreno inestable al que no estás acostumbrado. He perdido pedazos de mí por el camino. Demasiados. Pero sigo adelante, mi sonrisa no me la va a quitar nadie.
Es jodido seguir adelante en un terreno inestable al que no estás acostumbrado. He perdido pedazos de mí por el camino. Demasiados. Pero sigo adelante, mi sonrisa no me la va a quitar nadie.
(Y gracias especiales a Leire y Miren por escucharme lloriquear y leer mi blog, esto es en parte para vosotras)
(Y a Iñaki por estar ahí siempre y ayudarme cuando nadie lo hace y leer mi blog también cada día en clase, y a Judith, que está ahí contigo a ver si escribo algo)
sábado, 14 de noviembre de 2015
XXXVI: CENIZAS
Hace frío. Ya es noviembre, mediados. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos besamos. Bueno, que te besé, porque tú te apartaste en seguida, como si mis labios quemasen. Como si los tuyos se fueran a derretir. Como si no quisieras sentir. Y es que una cosa es controlar los sentimientos, pero otra es enterrarlos kilometros bajo tierra con un yunque sobre su ataúd, sobre mi ataúd. Llevo tanto tiempo conteniendo mis emociones, fingiendo que todo está bien, ocultando que no me siento más solo que la luna en una noche nublada... Sonrio, pero mi alma está desgastada. Mi muñeca, cansada, son ya muchas noches escribiéndole a la nada. A lo que quieres saber de mí, a lo que te importo. Muchas noches con la sábana empapada, demasiadas. Por no llorar con la cara destapada, por no anticipar o esquivar ni una estocada. Aunque en el fondo sabía que volvería ocurrir, pero quería pensar que era diferente. Y mírame, ya no tengo armas, te las dí todas. No tengo mucho que hacer en esta encrucijada, como mucho huir entre sangre derramada, sintiendo aún el escalofrío producido por el frío filo de tu espada, clavada con palabras y con silencio retirada. Y el vacio que dejó lo he cosido con puntos suspensivos, con un solo punto no da para tapar la herida entera. Así que ahora solo soy un fantasma, que vaga cabizbajo por pasillos de paredes blancas y luces apagadas, baldosas heladas y miradas forzadas. Y tú siempre al fondo, tan guapa, tan despreocupada, mientras se reduce a cenizas lo que un día fue una ardiente llamarada.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
XXXV: RABIA CONTENIDA
¿QUÉ?
¿QUÉ MIRAS?
¿QUIERES A ALGUIEN DIFERENTE?
¡SI DESPUÉS LO TIRAS!
¡LO ENVUELVES EN MENTIRAS!
TE HUBIESE QUERIDO PARA SIEMPRE
¿POR QUÉ ME INDIGNAS?
¿POR QUÉ ME RESIGNAS
A LA MÁS CRUEL DE LAS DESOLACIONES?
LLEVO DEMASIADO TIEMPO
CONTENIENDO MIS EMOCIONES
DEMASIADO TIEMPO
¡PERDIENDO LAS NOCIONES!
¿POR QUÉ SIGUES EN MIS CANCIONES?
¡VIVO ENTRE PUTAS TRAICIONES!
¡ENTRE JODIDAS ABERRACIONES!
¿VOSOTROS SOIS PERSONAS?
¡NO JODAS!
PERDISTEIS LA BONDAD
ENTRE TANTA LIBERTAD
CONSECUENCIAS ABRUMADORAS
UNA ETERNA CONDENA MENTAL
¿QUÉ HICE MAL?
¡NUNCA SOY YO! ¡NUNCA!
ES POR MÍ, NO POR TI
¡UNA MIERDA!
DE DISPAROS TENGO
COSIDA LA NUCA
"NADA ES PARA SIEMPRE" TATUADO
¡NADA ES PARA NUNCA!
SOLO NECESITO AMOR
UN POCO DE TU JODIDO CALOR
¿ES TAN DIFÍCIL?
¡MIRADME A LA CARA!
POR QUÉ ME REEMPLAZÁIS
POR QUÉ ME AMORDAZÁIS
POR QUÉ NO ME ESCUCHÁIS
¿POR QUÉ?
¿ES QUÉ NADIE ME ENTIENDE?
NADIE MÁS NADA CONTRACORRIENTE
ENTRE TANTA PUTA GENTE CORRIENTE
¡ME DAIS ASCO!
¡EL SER HUMANO ES PREFERENTE!
SALVADME DE ESTE INFIERNO
¡ESTOY ENFERMO, ENFERMO!
TODOS ESOS BESOS
TODOS ESOS ABRAZOS
ESAS TARDES EN MI CAMA
ESAS LÁGRIMAS EN TANTOS BRAZOS
¿DÓNDE? ¿DÓNDE QUEDAN?
DÍMELO
DÍMELO
¡DÍMELO!
¿QUÉ MIRAS?
¿QUIERES A ALGUIEN DIFERENTE?
¡SI DESPUÉS LO TIRAS!
¡LO ENVUELVES EN MENTIRAS!
TE HUBIESE QUERIDO PARA SIEMPRE
¿POR QUÉ ME INDIGNAS?
¿POR QUÉ ME RESIGNAS
A LA MÁS CRUEL DE LAS DESOLACIONES?
LLEVO DEMASIADO TIEMPO
CONTENIENDO MIS EMOCIONES
DEMASIADO TIEMPO
¡PERDIENDO LAS NOCIONES!
¿POR QUÉ SIGUES EN MIS CANCIONES?
¡VIVO ENTRE PUTAS TRAICIONES!
¡ENTRE JODIDAS ABERRACIONES!
¿VOSOTROS SOIS PERSONAS?
¡NO JODAS!
PERDISTEIS LA BONDAD
ENTRE TANTA LIBERTAD
CONSECUENCIAS ABRUMADORAS
UNA ETERNA CONDENA MENTAL
¿QUÉ HICE MAL?
¡NUNCA SOY YO! ¡NUNCA!
ES POR MÍ, NO POR TI
¡UNA MIERDA!
DE DISPAROS TENGO
COSIDA LA NUCA
"NADA ES PARA SIEMPRE" TATUADO
¡NADA ES PARA NUNCA!
SOLO NECESITO AMOR
UN POCO DE TU JODIDO CALOR
¿ES TAN DIFÍCIL?
¡MIRADME A LA CARA!
POR QUÉ ME REEMPLAZÁIS
POR QUÉ ME AMORDAZÁIS
POR QUÉ NO ME ESCUCHÁIS
¿POR QUÉ?
¿ES QUÉ NADIE ME ENTIENDE?
NADIE MÁS NADA CONTRACORRIENTE
ENTRE TANTA PUTA GENTE CORRIENTE
¡ME DAIS ASCO!
¡EL SER HUMANO ES PREFERENTE!
SALVADME DE ESTE INFIERNO
¡ESTOY ENFERMO, ENFERMO!
TODOS ESOS BESOS
TODOS ESOS ABRAZOS
ESAS TARDES EN MI CAMA
ESAS LÁGRIMAS EN TANTOS BRAZOS
¿DÓNDE? ¿DÓNDE QUEDAN?
DÍMELO
DÍMELO
¡DÍMELO!
martes, 10 de noviembre de 2015
XXXIV: DOMINÓ
Otra ficha más que cayó en ese efecto dominó que empezó con un portazo, con un bandazo contra la realidad. Todo lo que diste, todo lo que fuiste, te entregarías como la que más, pero no sirvió de nada, una pérdida de tiempo. Ahora mira lo que has hecho. Ponte en el lugar de los demás. ¿Crees ser la única a la que le ha pasado? No es culpa de nadie que te saliese mal. No todos son así porque uno lo fuese, Y tú cambiaste, solo por eso, porque un subnormal te trato como una más. Y cuando llega alguien que te quiere de verdad, le enseñas la puerta de atrás. Alguien que se preocupa por ti y lo intentas dañar. Y ahora basas tu vida en placeres bajos, como si no hubiese nada más. Como si todo eso que un día viviste no hubiera existido jamás, como si el amor fuese un mal a tratar, como si el afecto y el cariño fuesen cuerdas que solo sirven para atar. Pero en fin, ¿quién soy yo para enseñarte nada, si no escuchas? ¿Si te encierras en tu jaula de cristal? sé quien quieras ser, eres la única que llego a juzgar, pero solo quieres jugar. Solo quieres perder tu tiempo entre amantes vacíos que con el corazón no saben pensar. Con gente que piensa con otra cosa, ni el corazón ni la mente. Adelante. ¿Quién soy yo? ¿Quién eres tú? ¿Quiénes somos para poner barreras a nadie, si ya se las ponen solos? Te creía diferente, Y sé que en el fondo eres como yo. Pero te dejaste ganar por la experiencia, por lo casual, por lo carnal. Lo noté en ese beso, en esa noche, en esas ganas de vivir, en esa manera de mirar. Adelante, sigue tu camino, nadie soy para pararte, pero tenlo claro, no te voy a seguir. Supongo que hasta aquí llegamos, quizás algún día nos volvamos a juntar. Quizás nos salvemos los dos, o nos veamos en el infierno, cuando ya no podamos más.
XXXIII: LO SIENTO
He pasado estos últimos años buscando esa otra mitad de mí. Esa media naranja de la que ya hablaba Aristófanes con Platón, esos andróginos que al intentar subir al Olimpo fueron partidos por la mitad y crearon la raza humana. Pero me he dado cuenta de que hay gente que por sí sola es una naranja, un plátano, una manzana, completa, en su integridad. Supongo que no estoy entre ellos. supongo que soy cualquier fruta partida por la mitad con un filo de hierro frío. Y ahora sufro de dependencia emocional, porque siempre me ha faltado afecto, y porque nunca me he querido, y es la más rancia verdad. He huido de él, desde pequeño. y ahora me siento incompleto. Que tenga relaciones tóxicas no es ninguna casualidad. Tampoco que nadie me haya querido de verdad, como yo lo he hecho. Con lo rica que está una macedonia, ¿Quién va a querer media naranja arrugada de exprimirse tanto a sí misma? Ojalá pudiese arreglar esto. Ojalá pudiese hacerlo solo, sin necesidad de que nadie me diga lo mucho que le aporto. Soy consciente de mi enfermedad, y es lamentable que solo encontrase la cura en formas femeninas. Un día te das cuenta de que necesitas ayuda, que si estás solo no es casualidad, que eres un gilipollas. Que si te han odiado o te odian tienen su razón, y que son mucho más que tú, por mucho que tú creyeses que no, Y por mucho que supieras más que ellos sobre cultura general, sobre historia o sobre poetas amargados en su soledad. No soy más que nadie, quizá al revés. Y todo porque nadie me quiso de pequeño, porque era reacio a besos de mis padres, o porque a veces no me hacían el caso que quería. Nunca he necesitado que me mandasen a estudiar, nunca he necesitado que me dijesen lo que tenía que hacer, he sido muy independiente, pero ahora, ahora mírame, Sacaré muy buenas notas, pero me siento solo. Y la gente me abandona. Y los que me han dado una oportunidad vieron que estaba vacío, que necesitaba de ellos para respirar. Algo falló, y no culpo a nadie, y menos a mis padres, pero no sé que me pasa. Estoy sumido en un agujero del que nadie me ha conseguido sacar por más de un par de semanas. Y en el fondo soy un cobarde que no sabe decir que no, un sumiso que se deja humillar solo por no estar solo, otra vez. Y lo siento, y ojalá pudiese curarme, no puedo ir mendigando amor ya más. No puedo culpar a nadie, por mucha rabia que me dé. Y los que me han ayudado, siempre los he decepcionado. Lo siento, esto es para todas las personas que me quisieron y de las que me alejé. Juro que estoy aprendiendo a quererme más, a quereros más, lo estoy intentando, es difícil, entendedlo. Nunca he sido feliz por mí mismo y es algo que me mata por dentro y que asusta a los que se quedan a mi lado, lo comprendo, soy débil, pero juro que os entiendo, que tengo más empatía que nadie, y que lo que escribo es de verdad. Y que si algún día os culpé de algo, siento mi crueldad, necesito de vuestra bondad. Porque valéis mucho, aunque a muchos no os vaya a dar la gana de leer toda esta parrafada, que os conozco. Pero os quiero, aunque a veces no lo parezca, aunque a veces me encierre en mí mismo y os intente culpar de mi desgracia. Me he dado cuenta que soy yo el único que provoca todas estas hemorragias.
domingo, 8 de noviembre de 2015
XXXII: AHORA QUE ME HE IDO
Ahora que me he ido... Dime. ¿Me echas de menos? ¿Echas de menos esas miradas de complicidad? ¿Mis putas ganas de besarte en cualquier lugar? Me he ido, pero sigo deseando que estuvieses aquí, conmigo. Estoy tan jodidamente perdido. No quiero estar solo. Tú por lo que veo no lo estás en absoluto, aunque en fin, nunca lo estás. Y no me extraña, tu puta sonrisa es odiosa y a la vez, adorablemente irresistible. Y agh, tu personalidad, tu puta personalidad. Aportarías luz a la más oscura de las cuevas, harías una fiesta de un funeral. Y esa jodida manera de bailar. Te odio, pero te quiero, te evito, pero te espero, me haces daño, pero sigo agarrándote, como una rosa y sus espinas. Aunque siga desangrándome, nunca soy capaz de enviar todo a la mierda, y me odio. Lo que tengo de tonto lo tengo de bueno, y lo que tengo de bueno lo tengo de tonto. Pero es que yo no puedo ser de otra manera. Quizás esté destinado a sucumbir en la decadencia, no puedo seguir adelante, nunca seré ese superhombre del que tanto leo. Era tu luz la que alumbraba mis días, y agh, esas noches. Esas escaleras y la isla al fondo. Tu sudadera. El bus que esperaba en la acera. Y tú tan cerca. Y ahora tan lejos. Ya solo te escribo como si leyeses, ya solo te miro como si mirases, ya solo te observo mientras te alejas. Te saludo en mi mente, te digo adiós con un beso en mis sueños de demente, pero cierro los ojos y al abrirlos no estás en frente. Me paso horas escribiendo en una silla donde una vez te sentaste, en una cama donde una vez te recostaste, en unas teclas que rozaste, en una puta habitación que destrozaste y en un corazón que despedazaste. Eras una parte de mí, pero me desplazaste. Después volviste, pero no hiciste más que acentuar este desastre. Después te fuiste, después me fui, después nos fuimos, no me buscaste, no te busqué, y si lo hiciste me fui, y si lo hice te fuiste, un eterno retorno que predecí, que predeciste. Me dices que no debería estar tan triste, me dicen que no debería pensar más en lo que hiciste, pero no es fácil cuando nada va bien. Tampoco es fácil verte con otro, pero uno se va acostumbrando. Ojalá dejases de vivir en mi mente, ocupas un vacío tan inherente a mí, a mi forma de ser, tan desesperante. Cuando mi madre dice que necesito un psicólogo no es ningún disparate. Hay tanta pasión y tanta rabia, tanta felicidad que se convierte siempre en desgracia, no paro de recorrer el mismo camino una y otra vez hasta acabar exhausto, en ruinas. Es como una maratón que disfruto por el camino pero que sabe amarga al llegar a la meta antes de tiempo, como un mundo al revés. como una autopista sin arcén hacia una pared. Y siempre igual, siempre pensando en lo mismo mirando a través de la ventana de trenes que recorren el mismo trayecto.
sábado, 7 de noviembre de 2015
XXXI: TREPADORAS
Has estado en mi mente, como una planta trepadora que escala, contracorriente. Que no deja pasar página, que no deja dormir. Que no llega a morir, que se refugia en la rima. En todas las que aparecen en mis poesías que surgen en esas travesías, de vuelta a casa, a solas en un vagón, en un andén. Ingenuo fui por bajarme en esta estación. Porque me quede aquí sentado, creyendo que te quedarías, pero te fuiste sin avisar, mientras dormía, y ya, ya no pasa ningún tren.
El invierno se acerca, y empiezo a pensar que moriré congelado. Al igual que mi memoria, que se quedó paralizada en esa última sonrisa que me dedicaste. No hay porque fingir, esto es un desastre, echaste todo al traste dejándome aquí sin la más mísera de las despedidas, con escusas mal medidas. Y ahora, ahora me buscas entre tantas lágrimas vertidas, entre tanto zumo cítrico rociado en tantas heridas. ¿No ves que me ahogaste? Me desgastaste. Y ahora estarás con otro, buscando otro puerto donde refugiarte. ¿No será de ti de quien huyes? Yo conocí a otra tú. Quizás sea eso, que descosí tus heridas y ahora corres, sin un ápice de torpeza, a refugiarte de nuevo, a tu tan inexpugnable fortaleza.
El invierno se acerca, y empiezo a pensar que moriré congelado. Al igual que mi memoria, que se quedó paralizada en esa última sonrisa que me dedicaste. No hay porque fingir, esto es un desastre, echaste todo al traste dejándome aquí sin la más mísera de las despedidas, con escusas mal medidas. Y ahora, ahora me buscas entre tantas lágrimas vertidas, entre tanto zumo cítrico rociado en tantas heridas. ¿No ves que me ahogaste? Me desgastaste. Y ahora estarás con otro, buscando otro puerto donde refugiarte. ¿No será de ti de quien huyes? Yo conocí a otra tú. Quizás sea eso, que descosí tus heridas y ahora corres, sin un ápice de torpeza, a refugiarte de nuevo, a tu tan inexpugnable fortaleza.
jueves, 5 de noviembre de 2015
XXX: ¿VOLVERÉ A VERTE?
¿Volveré a verte algún día? A tu yo verdadera, digo. No sé en que te has convertido. No sé si he sido yo por descoser heridas, o si eras así desde el principio y todo lo que me has dicho hasta ahora no son más que mentiras, Ahora coges y te piras, como si nada, me tachaste en tu colección, como un reto completado. Y ya estás con otro, es obvio, No soy ciego. Ni gilipollas. Por mucho que pueda parecerlo. ¿Cómo se puede tratar así a alguien? No entiendo nada. Hubiera picado piedra hasta la infinidad, hasta sacarte de tu búnker, pero te fuiste a otro, por cualquier pasadizo, y ya no tiene sentido hacerlo. Me da pena que tengas que ser así, solo por miedo. Mucha pena. Yo conocí a alguien que la merecía, y ya nada queda.
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