domingo, 22 de noviembre de 2015

XXXIX: PODÍAS QUEDARTE MI SUDADERA

Podías quedarte mi sudadera.
Podías quedártela, 
Porque me sigues importando
Y no me gusta que pases frío. 

Podías quedarte mi sudadera
Podías quedártela.
Porque no quiero volver a verte
No de la mano de ese tío. 

Podías quedarte a mi lado
Podías quedarte.
Porque pasé noches llorando
Por no tenerte al lado mío.

Podías quedarte a mi lado
Podías quedarte.
Pero ya no, porque aunque te quiero
En ti hace mucho que no confío.

Podías quedarte mis poesías
Podías quedártelas.
Leerlas las veces que quisieras
Y pensar en si respiro.

Podías quemar mis poesías
Podías quemarlas.
Y quemarte con ellas
Dejar de ser un vampiro. 

Podías buscarme en el pasillo
Podías hacerlo.
Pero decidiste que era más fácil
Dejarle jugar al destino.

Podías buscarme en estaciones
Podías perderte.
Pero decidiste hacerlo sola
En vez de hacerlo conmigo.

Podíamos encontrarnos a nosotros mismos
Podíamos buscarnos.
Pero huiste de ti misma
Y no tardaste en coger tu abrigo.

Podías coger mi sudadera
Y abrazarme como en esas escaleras.
Podríamos darnos calor
Pero decidiste que mejor amigos. 

Podías y puedes coger mi sudadera
Pero no mi puto corazón.
No si no lo querías.
Ahora nos resignas a ser enemigos.

Podía cerrarte la puerta
Pero no lo hice.
No lo hice.
No.

Tú la cerraste y
La abriste
A portazos
Te encerraste.

Me dejaste sordo
Solo
Solo y asustado,
¿Y ahora en qué me inspiro?

Ya solo escribo cosas tristes
Todo desde que te fuiste
Nunca entendí nada
Pero ahora sé por qué lo hiciste.

Aunque no puedo dejar de dudar
Si de verdad eres tú
O de verdad soy yo
Busco respuestas en tan amplio mar...

Todo el mundo me dice
Que no sabe cuál es el problema
Si soy guapo, inteligente
Y buen chaval.

Yo también me lo pregunto
Y perdón si falto a la humildad
Pero es que solo necesito eso
Alguien que me quiera de verdad. 

Alguien que quiera conocer
Lo más profundo de mí
El significado de cada estrofa
De mis poesías.

De mi canción favorita
De mis libros
De mi obsesión por Platón
De mis delirios y Nietzsche.

Que quiera hablar conmigo,
Conmigo toda la noche
De cosas más allá de este planeta y la razón
Y que me bese de repente en su porche

Al decirle adiós.
Que sea diferente
Y que se la sude lo que digan
Que siempre vaya de frente.

Quiero hablar de Bukowski
Quiero leer sus poesías
Con alguien, con alguien
Llevo demasiado tiempo solo. 







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