Como las olas
Adelante y atrás
Me pregunto de dónde vendrán
A dónde irán
Al volver al mar
De dónde vienes
A dónde irás.Ni siquiera sé quién soy
A dónde iré
- Me creí zar
- Cuando no había nadie a quien mandar
- Barco en el que zarpar
- Al perder la corona
- Nadie me iba a salvar.
Ojalá fuesemos más
Más que almas
A la deriva
Que no saben a dónde van
Que se esconden
Que no quieren crecer
Que quieren ser Peter Pan.
Como las olas
Que vienen
Vienen y ya...
Ya se van.
I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad.
martes, 19 de abril de 2016
LXIX: COMO LAS OLAS
sábado, 2 de enero de 2016
LXIV: MILES DE PRESENTES
¿En qué me he convertido? Acabé convirtiéndome en todo lo que una vez amé y después odié. Ahogándome en botellas de Vodka y en alguna que otra boca. Viviendo el momento como si no hubiese mañana, directo a un precipicio. El tren descarriló y no supe volver al camino que hace mucho elegí. Intenté coger atajos que me llevaron a un callejón sin salida. Ciego en la oscuridad y robando velas que apagar cuando ya no servían. Me convencí de que ser como era no era bueno para mí, que nadie me aceptaría, que tenía que controlar mis sentimientos y desbocarlos en otro sitio... Intenté ser perfecto, ser lo que no era, y se fue todo a la mierda. Todo por gente que no supo ver en mí más que un momento. Estoy harto. No puedo seguir por esta carretera, porque sé donde acaba. Olvidé que lo mejor del momento es que siempre habrá otro mañana. Y ojalá haya otro contigo, ojalá. Haz que contigo se pare el reloj. No hay nada de malo en querer repetir un momento al día siguiente, ni hay esclavitud en un para siempre. Sólo hazme perder el miedo al futuro en miles de presentes. Y es que lo peor del momento es que se acaba muy rápido. Y no es un favor, sólo nuestra solución a este sinsentido.
LXIII: SIC TRANSIT GLORIA MUNDI
Es todo tan efímero, tan consumible. Todo viene y se va, sin siquiera decir adiós, hasta luego. Laureles de gloria, de paz, arrojados al vacío al celebrar una esperada victoria. Quemados y rociados con vino en nombre de Baco. Un orgasmo que llega a su fin demasiado rápido. Una batalla sufrida en la que habrás llegado a perder el ánimo, para perderlo otra vez. No se puede vivir de recuerdos. No se puede vivir de resquicios de sensaciones. No alguien que quiere mantenerse cuerdo. Tan poca alma y tanto cuerpo. Tanta improvisación y tan poco talento, adquirido de puñaladas que llegaron lento. A quién más vamos a contarle nuestro cuento, a nadie le importa. La gloria viene y se va al momento. Sic transit, gloria mundi. De poco sirve echar el resto, pero hay que hacer valer el intento. Por ti. Por mí. Por todos. Por arreglar esto. Que aunque esté seco aún podemos dejar huella en el cemento.
viernes, 25 de diciembre de 2015
LXII: ADVIENTO
Puede que este avión nunca despegue.
Puede que la vida termine al marcharte.
Puede que la luna se vuelva menguante.
Llena y vacía, oscura y deslumbrante.
Un pesebre
Paredes de mimbre
Altas cumbres
Palabras inconscientes.
Terminó el adviento
Promesas perdidas
Se las llevó el viento
Regalos envueltos
Zapas de adidas.
Cordero, bogavantes
Gulas picantes
Ferrero Rocher
Oro, derroche.
Yo no pedí esto
Nunca en exceso
Me conformaba con un beso
Un abrazo
Un mensaje de texto.
"No te vayas
Te quiero"
Un broche
A este año
A aquella noche.
Puede que la vida termine al marcharte.
Puede que la luna se vuelva menguante.
Llena y vacía, oscura y deslumbrante.
Un pesebre
Paredes de mimbre
Altas cumbres
Palabras inconscientes.
Terminó el adviento
Promesas perdidas
Se las llevó el viento
Regalos envueltos
Zapas de adidas.
Cordero, bogavantes
Gulas picantes
Ferrero Rocher
Oro, derroche.
Yo no pedí esto
Nunca en exceso
Me conformaba con un beso
Un abrazo
Un mensaje de texto.
"No te vayas
Te quiero"
Un broche
A este año
A aquella noche.
jueves, 24 de diciembre de 2015
LXI: SOLEDAD
Estoy harto de estar solo. Me siento solo todas las horas del día. Da igual que esté en mi casa, en la calle, en un estadio de fútbol o una plaza. Ayer creía estar bien, hoy no. Y mañana es navidad, y ya ni me importa. Ya no queda ilusión. Ya no queda magia. Sólo me queda la inocencia de ese niño que vio pasar la vida a solas por su ventana mirando al infinito y malgastando el tiempo pensando en lo que le deparará el futuro. Pero ya no soy ningún niño, y esto es real. Y no siento estar preparado para esto. Mis juguetes hace mucho que se tiraron a la basura, mis peluches hace mucho que no reciben ternura. Ni yo tampoco. No siento que nadie quiera quedarse conmigo un poco más. Sólo necesito un abrazo, un "estarás bien, estaré ahí", un propósito en la vida. Algo que tomar con pasión. Y es triste que todo se haya esfumado. Muy triste. Odio este mundo, no encajo , y no puedo cambiarlo, y ojalá tantos labios pudiesen arreglarlo, ojalá... Vacío. Como un rosal tras San Valentín. Como un invierno en Algonquín. ¿Qué fue de mi jardín? Marchito, como la rosa que te dí. Maldito, como el día en que te conocí. Como el día en el que me conocí. Como el día en que nací. Solo quiero un lugar donde sentirme parte de algo. Que me levante si me caigo. Últimamente ni siquiera puedo levantarme de la cama.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
LVIX: ORGULLO
Siempre me dicen que tengo cara de chulo. Que camino con la cabeza demasiado alta y muevo demasiado el culo. Bueno, eso es que no os fijáis en mí, llevo muchas semanas cabizbajo y sin poder dormir. No soy yo el que pone su orgullo delante de todo lo demás, incluido uno mismo, sin darse cuenta de que ser orgulloso y quererse no son parte de una misma mentalidad. No soy yo el que no sabe diferenciar orgullo de dignidad. Nunca me ha importado que se rían de mí, me da igual, yo me río de mí mismo muchas veces. Sé mirarme a mí mismo en los ojos. Si me intentas pegar seguramente no contraataque, y no es cobardía, sólo que siempre hay otra manera de arreglar las cosas y se llama diplomacia. Si me mientes, si me hieres, no voy a intentar hacer lo mismo contigo, porque sé que valgo más. Hay gente que debes sacar de tu vida, y esa es la única verdad. Romper con el pasado, seguir adelante y si te encuentras con algo que te haga sentir esa pureza, esa suavidad, darte cuenta de lo que tienes. No después de perderlo. No estar ahí sólo cuando le conviene a su majestad.
lunes, 21 de diciembre de 2015
LVIII: HUYENDO
¿Alguna vez has escrito un texto tan jodidamente largo que costaba una eternidad deslizar hasta abajo la pantalla y después lo has borrado? -No tenía sentido, seguramente haría las cosas peor, va a pensar que estás loco, no quieres mostrarte tan vulnerable-. ¿Alguna vez has llamado a alguien y al segundo o tercer pitido has colgado y has puesto como excusa que ha sido sin querer? -Antes de hacerlo estás decidido, pero sabes que te ahogarás en tus palabras al volver a escuchar su voz-. Que alguien no te mire a la cara no significa que se haya olvidado de ti. Que alguien te rehuya seguramente signifique todo lo contrario. Yo nunca me vi teniendo algo más contigo, cuando lo que quería era tumbarme en un parque, mirar al cielo, y hablar de música y cosas de otro mundo. -Digo otro porque me siento sumido en uno que no es el mío, y contigo me sentía parte de algo. Al menos no desde que desperté del coma y me di cuenta de que nada es eterno. Ni para siempre ni para un rato presumiblemente largo-. Llevo mi vida entera intentando hacer de noches inolvidables milenios, y lo mismo he tardado en darme cuenta de que nada es así. Que no se puede estar intentando hacer de un momento una eternidad, que no se puede volver atrás. Me dije a mí mismo que todo estaba en mi cabeza, que no podía vivir releyendo tus notas una y otra vez, ni proyectando tu sonrisa en mi cine particular. La felicidad no se puede prolongar, no así. Ojalá pudiésemos vivir eternamente. Así que ven, vuelve, y dime que nunca te importé, desata este nudo. Dime que nunca sentiste nada por mí y que fui otro más. Dime que ese texto que escribiste no era por mí. Dime que nuestras miradas no quemaban ni provocaban un huracán. Dime que ese beso no tenía nada de real. Dime que mis palabras se las llevo el viento y que quisiste creer que eran de verdad. Dime que nunca me mentiste. Admitiré que tengo miedo del porvenir, que me refugio en el pasado para huir y que en el fondo sigo triste desde que te fuiste.
LVII: STAR WARS
Llegó un punto en el que tenía dos opciones. La misma eterna dicotomia de siempre, de nunca, de a veces.
Por un lado, podía leer tus notas una y otra vez y revivir el momento en el que me diste cada una. Dios, no sé como podía sentirme tan feliz e importante por un segundo. Después ya se me solía pasar, viendo que no parecía que quisieras saber nada de mí. Podía ver tus fotos en repetición toda la noche, con el móvil bajo la almohada. Siempre he creído que el "Por hacerlo diferente" que pusiste era por mí. No sé, igual soy demasiado egocéntrico. Sea lo que sea, sé que cuando subiste esa foto apareciste y me besaste sin pensarlo -Ojalá lo hubieras pensado, ojalá-. Podía leer tu blog y pensar en que soy yo al que lees, miras, observas, estudias y sientes querer proteger de todo lo que se le viene encima. Sí, podía creerme que quieres protegerme. No sé si irte de mi lado es una medida de protección, a veces lo pienso así, para no sentirme tan olvidado y dejado de lado. Supongo que siempre pensamos lo que nos conviene.
Por otro podía quemar tus notas en la hoguera, y echar las cenizas al montón con las que quedaron de tanta pasión y combustión. Mirándote podía sentirlo todo, no sé lo que era, no sé si era de verdad, solo sé que lo sentí así. Encendíamos luces, cohetes, fuegos artificiales. Encendieran lo que encendieran, acabaron volviendo a mí como un misil balístico, como una bomba nuclear. Por un momento sentí el fin del mundo. -Y no es exagerado. Eras mi mundo. Por muy poco que nos conociésemos. Y quiero pensar, insisto, en que en realidad no eres así. En que eres igual que aquella noche.- Podía bloquearte, podía evitar mirarte, podía dejar de mirar tus fotos. Pero hay fotos que no puedo borrar, fotos que no hizo ninguna cámara, fotos que solo guardo yo.
En conclusión, ni siquiera sé que decidí. Ni siquiera sé si decidí. Al besar a otras en el mismo sitio que nos besamos por primera vez me acuerdo de ti. Y no puedo evitarlo. Quiero olvidarme, quiero olvidarme. Quiero volver a estar bien. Eché tus notas a la basura pero al momento me arrepentí. Pensé en bloquearte pero no podía. Pensé en muchas cosas, demasiadas. Y cuando no pensaba en ti, cuando todo parecía estar bien, apareces. Como siempre. No sé como lo haces. ¿Llego al cine y qué es lo primero que veo en la pantalla? Tú, tú y tu sonrisa, en un anuncio. Por un momento creía que estaba soñando. Por dos segundos. Creía que solo te estaba viendo yo, que eran paranoias mías -no sería raro-. Luego ya me di cuenta de que no. Y ya no sé si la película está a ese lado de la pantalla o a este. Solo sé que esta noche no voy a poder dormir.
Por un lado, podía leer tus notas una y otra vez y revivir el momento en el que me diste cada una. Dios, no sé como podía sentirme tan feliz e importante por un segundo. Después ya se me solía pasar, viendo que no parecía que quisieras saber nada de mí. Podía ver tus fotos en repetición toda la noche, con el móvil bajo la almohada. Siempre he creído que el "Por hacerlo diferente" que pusiste era por mí. No sé, igual soy demasiado egocéntrico. Sea lo que sea, sé que cuando subiste esa foto apareciste y me besaste sin pensarlo -Ojalá lo hubieras pensado, ojalá-. Podía leer tu blog y pensar en que soy yo al que lees, miras, observas, estudias y sientes querer proteger de todo lo que se le viene encima. Sí, podía creerme que quieres protegerme. No sé si irte de mi lado es una medida de protección, a veces lo pienso así, para no sentirme tan olvidado y dejado de lado. Supongo que siempre pensamos lo que nos conviene.
Por otro podía quemar tus notas en la hoguera, y echar las cenizas al montón con las que quedaron de tanta pasión y combustión. Mirándote podía sentirlo todo, no sé lo que era, no sé si era de verdad, solo sé que lo sentí así. Encendíamos luces, cohetes, fuegos artificiales. Encendieran lo que encendieran, acabaron volviendo a mí como un misil balístico, como una bomba nuclear. Por un momento sentí el fin del mundo. -Y no es exagerado. Eras mi mundo. Por muy poco que nos conociésemos. Y quiero pensar, insisto, en que en realidad no eres así. En que eres igual que aquella noche.- Podía bloquearte, podía evitar mirarte, podía dejar de mirar tus fotos. Pero hay fotos que no puedo borrar, fotos que no hizo ninguna cámara, fotos que solo guardo yo.
En conclusión, ni siquiera sé que decidí. Ni siquiera sé si decidí. Al besar a otras en el mismo sitio que nos besamos por primera vez me acuerdo de ti. Y no puedo evitarlo. Quiero olvidarme, quiero olvidarme. Quiero volver a estar bien. Eché tus notas a la basura pero al momento me arrepentí. Pensé en bloquearte pero no podía. Pensé en muchas cosas, demasiadas. Y cuando no pensaba en ti, cuando todo parecía estar bien, apareces. Como siempre. No sé como lo haces. ¿Llego al cine y qué es lo primero que veo en la pantalla? Tú, tú y tu sonrisa, en un anuncio. Por un momento creía que estaba soñando. Por dos segundos. Creía que solo te estaba viendo yo, que eran paranoias mías -no sería raro-. Luego ya me di cuenta de que no. Y ya no sé si la película está a ese lado de la pantalla o a este. Solo sé que esta noche no voy a poder dormir.
viernes, 18 de diciembre de 2015
LVI: POMPEYA
Rojo
Rojo ígneo
Abrasador e
Incandescente
De tu cuerpo citereo.
Rojo sangre
Profundo y
Esplendente
Miradas al cielo
Rojo.
Violeta
Violeta purpúreo
Agónico y
Decadente
De moratones por
Ir de frente
Morado
Morado amatista
Nublado
Niebla umbría
De timidez
Y cobardía.
Rojo
Rojo carmesí
De no resistirme a decir
Sí
De tus labios que no
Rehuí
Rojo
Rojo
Rojo Pompeya
Y debajo cenizas
De lo que fuimos
De lo que fui
Negras
Negras sin matiz.
Laureles de paz
Heridas de guerra
Que por fin cubrí
Tejiendo un tapiz
Que iba a cubrirte a ti.
Hasta que rompí este lápiz
De tanto escribir
De tanto dar sin recibir.
Si algo aprendí
Escribiendo folios
Es que los problemas cesan
Que el dolor desaparece
Que el dolor desaparece
Al cambiar de color
Al cambiar de episodio
Al girar el caleidoscopio.
Blanco.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
LV: NUESTRA FOTO
Si te hace menos triste
-Si es que alguna vez
Lo estuviste-
Hubiera muerto por ti.
Si te hace menos triste
Me hubiera pasado la vida
En tu habitación
Aunque sé que no querías.
Nunca estuve en tus planes
Siempre estuve a solas
Conmigo y mis refranes
Contigo y tus sedantes.
Sé que nunca me perdonarás
Solo que sepas
Que siempre serás la primera
Que nunca serás una más.
Que tu -nuestra- foto sigue en mi balda
Por mucho que te haya dado la espalda
Por mucho que me hayas dado la espalda
Por mucho -demasiado- que haya afilado la espada.
Podemos hablar algún día
Y podrás reprocharme
Lo gilipollas que soy
Sé que nunca será lo mismo
Y que nunca lo fue
Pero nadie nos quitará un café.
-Si es que alguna vez
Lo estuviste-
Hubiera muerto por ti.
Si te hace menos triste
Me hubiera pasado la vida
En tu habitación
Aunque sé que no querías.
Nunca estuve en tus planes
Siempre estuve a solas
Conmigo y mis refranes
Contigo y tus sedantes.
Sé que nunca me perdonarás
Solo que sepas
Que siempre serás la primera
Que nunca serás una más.
Que tu -nuestra- foto sigue en mi balda
Por mucho que te haya dado la espalda
Por mucho que me hayas dado la espalda
Por mucho -demasiado- que haya afilado la espada.
Podemos hablar algún día
Y podrás reprocharme
Lo gilipollas que soy
Sé que nunca será lo mismo
Y que nunca lo fue
Pero nadie nos quitará un café.
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