sábado, 2 de enero de 2016

LXIII: SIC TRANSIT GLORIA MUNDI

Es todo tan efímero, tan consumible. Todo viene y se va, sin siquiera decir adiós, hasta luego. Laureles de gloria, de paz, arrojados al vacío al celebrar una esperada victoria. Quemados y rociados con vino en nombre de Baco. Un orgasmo que llega a su fin demasiado rápido. Una batalla sufrida en la que habrás llegado a perder el ánimo, para perderlo otra vez. No se puede vivir de recuerdos. No se puede vivir de resquicios de sensaciones. No alguien que quiere mantenerse cuerdo. Tan poca alma y tanto cuerpo. Tanta improvisación y tan poco talento, adquirido de puñaladas que llegaron lento. A quién más vamos a contarle nuestro cuento, a nadie le importa. La gloria viene y se va al momento. Sic transit, gloria mundi. De poco sirve echar el resto, pero hay que hacer valer el intento. Por ti. Por mí. Por todos. Por arreglar esto. Que aunque esté seco aún podemos dejar huella en el cemento.

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