Las palabras se las lleva el viento,
pero las tuyas pesan demasiado.
Machetes de filo afilado
Noches soñándote a mi lado.
Demasiadas heridas.
Pero ya estoy curado
Odio ser yo el que sale mal parado
Otra cicatriz otra lección
Otra más otra decepción.
Era falso tu amor
Óscar a mejor actor
Búscate otro jugador
Fácil lo tienes.
Pero no quiero saber
Nada más de ti
No vuelvas por favor.
Primero bájate
De tu orgullo
En cualquier ascensor.
Que lo que no te mató
No te hizo más fuerte
Te hizo peor.
Pero eh,
Ningún rencor.
Yo, por desgracia
Soy mucho mejor
Que tú.
O al menos
Que ese tú
Que me quedó
De ti.
Porque dentro de mí
Te siento como el primer día
Sé que en el fondo
No eres así.
Pero estoy harto,
Me largo.
No soy ningún Dios
Para resucitar algo
Que enterraste
Bajo mil piedras
Bajo mil cuerpos
Bajo mil besos
Bajo mil verjas.
Demasiados puntos
Demasiado dolor
Bella y Bestia.
Solo sirvo
Para descoser heridas
Para ser molestia.
Así que adiós,
Muy buenas.
I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad. I'm not an emo. I'm not mad.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
sábado, 31 de octubre de 2015
XXVI:
Cada vez me importas menos. Cada vez que te veo, miro hacía otro lado. Cada vez que te vas, observo tu silueta alejarse entre la oscuridad. Rápido, huyendo, como siempre. Huyendo de tus sentimientos, de la verdad, en busca de la más absoluta libertad. Ojalá pudiese decir que no te pienso. Que te miro y reviento. Y cuando no te miro te imagino cara al viento, sonriendo. Llorando, ahogándome en mis lágrimas, en tu saliva, mis labios son un desierto desde entonces. Solo tú puedes regarlo, solo tú y tú y tú y tú... Pero siempre me dejas, siempre te vas, abriendo y cerrando la puerta, a portazos. Me dejas sordo, Si vas a irte, hazlo sin ruido. Déjame morir ya. No quiero seguir así. No puedo. No y no y no y no... No riegues este yermo con gotas escasas... No dejes crecer esta hierba, pero tampoco dejes que se seque y muera...No te vayas, vuelve, riega mi soledad, pero no te vayas después. No te vayas, no me dejes, no. No lo hagas. Me matas. He muerto. Un adiós, entre sollozos. Ni eso. El más sepulcral silencio. Soledad. Sin sol. Tu barrera de mármol para siempre en mi mente, como una maldición. Está roto este corazón. Qué difícil es disimular que no pasa nada entre nosotros dos. Y no, no me he olvidado de ponerle título a este huracán de palabras. Porque aunque he de irme, yo nunca perdí las ganas de que me besaras. -
jueves, 29 de octubre de 2015
XXV: LAURELES Y UN ALTAR
Sigo arrastrándome cual serpiente, intentando llegar a la cima de lo omnisciente. Mis pies, pisando un mundo que odio. Desangrándome, grito en silencio, mis labios, besan afónicos, mis pies, agónicos. Inconsciente. Metafórico, perdido en lo alegórico, rociado con ácido cítrico de una naranja en vilo. Ahogado en lo irónico, en mareas de sangre que caen por esta escalera de mármol donde ya no sale el sol.
Nadando en impureza, buscando esa belleza, esa máxima pureza, escondida tras lo corporal, superficial. Rompiendo mi piel y huesos por ese pedestal, pisando los restos de gloria de Roma, olvidados en un barrizal. Buscando lo divino, inmortal, entre cadáveres de seres que fueron más que un cuerpo mortal, alguna vez, quizás.
Crucificadme, laureles y un altar. Yo no voy a resucitar.
martes, 27 de octubre de 2015
XXIV: MÁRMOL Y DINAMITA
Aceptar al del frente del espejo siempre fue duro. Fue un error no aceptarme cuando nadie me aceptaba. El loco no era yo. Ni lo sigo siendo. La vida se vive y se da todo. Yo lo he sentido muy dentro, Y tú, en cambio, mantienes que querer, sentir, algo propio y único del ser humano es atarse y dejar de vivirla. Yo no quiero que estés pegada a mÍ con esposas, que estés conmigo en todos lados. Simplemente que me beses cuando nadie mira, que me abraces cuando la vida aprieta y tira. Que en cada mirada me lo digas todo cuando nos veamos, y que pasen los veranos, los que tengan que pasar. Pero se ve que no tienes suficiente conmigo. Nadie parece tenerlo, Ni yo mismo. Pero estoy recapacitando últimamente, y empiezo a pensar que merezco más. Más que tu juego del escondite. Más que este ciclo vicioso que se repite. Si quieres tirarte a mil tíos más adelante, esconde tus sentimientos entre lujuria y tu rol de dominante. Tu máscara de almirante, cuando no eres más que un peón, como todos. Al menos es lo que me das a pensar con tus actitudes. Cobardes, egoístas. Que lo que no te mató no te hizo más fuerte, te hizo peor. Te has convertido en algo que no eres, porque se ve en el fondo, en esa luz que he llegado a atisbar cuando empezamos. Sé que eres mucho más. sé que te mereces mucho más que cualquier gilipollas una noche. Pero no te dejas descubrir, y no tengo miedo en recurrir a la dinamita. ¿Qué escondes tras esa barrera? Acaso oro, acaso nada, acaso el dorado. Está hecha de miedo y de inseguridad, he estado dentro. Y la revistes con una fachada de mármol que es tu sonrisa, la más bonita que nunca he visto. Pero no son buenos arquitectos. Tu corazón necesita aire, dáselo. Soy puro, te lo juro.Sé que lo que hay dentro es bueno joder, lo sé, lo sé, lo sé, lo sé, la luz alumbra ese fondo cristalino. Solamente hay que romper ese hilo, de hierro, divino.
XXIII: COMO UNA PIEDRA
Como una piedra
ni blanca ni negra
mareada en tu
constante marea
Siempre arribando
en la misma arena
húmeda y seca
resbala, frena.
Me desenfrena y
llueve, nieva, truena
a veces me llena
otras me apena.
Me cercena
sofoca, congela.
reta, encadena.
No hay quien me entienda.
¡No hay quien te entienda!
Ese miedo que te
deprime, reprime
ganando la contienda.
Y yo, perdiéndola.
barreras, tretas
te escondes en tus
profundas trincheras.
¿De qué huyes?
¿No será de ti misma?
Así no te encuentras,
los muros se agrietan.
Y llegan hasta ti,
hasta tus adentros
como tus cigarrillos
quemaos hasta el filtro.
Nadie es profeta
Al menos en su tierra
Así que salvémonos
de caer al infierno.
Porque te quema y
me quema le rezo
A un Jesús en quien
no fío, no confío.
En fin a cualquiera
que sepa, que pueda
acabar esta pelea
este puto lío.
Soplo la llama, fu
y en vez de apagar
la auxilio, la avivo
una gota de cera.
¿Quién te va a abrazar
cuando te deshieles
cuando te derritas?
volverás, ya verás.
Quizás ya no me veas
me habrán aplastado
tus cadenas y tendrás
que conformarte con
Mis poemas. testigos
de cuando eras
tú misma, verdadera
y no construías barreras.
ni blanca ni negra
mareada en tu
constante marea
Siempre arribando
en la misma arena
húmeda y seca
resbala, frena.
Me desenfrena y
llueve, nieva, truena
a veces me llena
otras me apena.
Me cercena
sofoca, congela.
reta, encadena.
No hay quien me entienda.
¡No hay quien te entienda!
Ese miedo que te
deprime, reprime
ganando la contienda.
Y yo, perdiéndola.
barreras, tretas
te escondes en tus
profundas trincheras.
¿De qué huyes?
¿No será de ti misma?
Así no te encuentras,
los muros se agrietan.
Y llegan hasta ti,
hasta tus adentros
como tus cigarrillos
quemaos hasta el filtro.
Nadie es profeta
Al menos en su tierra
Así que salvémonos
de caer al infierno.
Porque te quema y
me quema le rezo
A un Jesús en quien
no fío, no confío.
En fin a cualquiera
que sepa, que pueda
acabar esta pelea
este puto lío.
Soplo la llama, fu
y en vez de apagar
la auxilio, la avivo
una gota de cera.
¿Quién te va a abrazar
cuando te deshieles
cuando te derritas?
volverás, ya verás.
Quizás ya no me veas
me habrán aplastado
tus cadenas y tendrás
que conformarte con
Mis poemas. testigos
de cuando eras
tú misma, verdadera
y no construías barreras.
lunes, 26 de octubre de 2015
XXII: SÁBANAS
Sigo buscándote
Entre mis sábanas
Entre mil miradas
Algunas forzadas
Otras disimuladas
Pero todas
Todas
Desesperadas.
Sigo buscándote
Entre algodón
En aquel revolcón
En todas esas caricias
Que dejan cicatriz
En el corazón.
Y seguiré buscándote
Aunque pierda la batalla,
La guerra,
Y la razón.
XXI: MIRAR ATRÁS
¿Y por qué no iba a poder mirar atrás? El que no conoce la historia la repite. Quizás ninguno la tenemos tan superada como creemos, pero no por eso voy a amedrentarme al rebuscar en los cajones. Y porque haya pasado no tiene que volver a pasar. Y dices que tienes que renovar tus fotos, pero no haces por seguir adelante y confiar. No soy un ángel, pero soy de fiar. Y tú, tú sigues levantando vallas que después traspasas, pero al momento te echas hacia atrás. Empiezan a doler los callos en estas manos. Tantas batallas entre conciencia e inconsciencia, con la somnolencia como escenario. Pero no me resigno a la abstinencia, porque sigo sin descubrir lo que hay tras tu barrera de mármol. Paciencia, paciencia, me lo repito cada día, mientras las hojas caen del árbol y se va notando tu ausencia. Y no es coincidencia, sólo falta de coherencia, conveniencia, o, un miedo consecuente de alguna que otra vivencia que, resultó en negligencia. Y no digo que no sea buena, pero no es bueno basarse sólo en la experiencia. El empirismo no es la única base de la ciencia.
domingo, 25 de octubre de 2015
XX: CALLOS
Me empiezan a salir callos de estar colgado. Debería soltarme ya y dejarlo ir, pero no puedo, no quiero, joder. También debería respetar el espacio que nos estamos dejando, pero es que tú te lo saltas. Saltas la valla pero al momento te echas para atrás. Creo que los dos sabemos donde estamos, y no creo que pueda fructificar nada de esto, pero mantengo la esperanza de que algún día pierdas el miedo. Podría hacerlo fácil y dejarme caer al abismo, desde ahí sería más fácil comenzar, pero es que yo sé lo que quiero. Te quiero a ti, y voy a aguantar lo que haga falta, aunque no me lo tengas en cuenta, aunque tenga que beber más de la cuenta, y sedarme con bolis y alguna piruleta. Cada día intento no perder los putos nervios, cada puto día. A la vez estoy orgulloso de mí, tengo más paciencia de la que creía, y aún me queda mucha, por ti la que sea. Voy a reventar las vallas que hagan falta ya puedes construirme el muro de Berlín, que me da igual, tanto yo como tú lo vamos a saltar. Espero no derrochar mi aliento, como siempre. Hazlo diferente. Sé que no eres una más, pero te encierras en una jaula de cristal. Haz lo que temes, joder, y el temor morirá.
sábado, 24 de octubre de 2015
XIX: MADURAR
¿Qué coño es madurar, eh? Dejar de llorar por la ausencia de ese tal, tener paciencia, ¿o rendirse y encontrar alguien que no es ese niño de siempre? Yo no voy a renunciar a lo que soy, y me da igual, llámame loco. Cómeme el coco. Dime que es una locura quererte sin pensar, sin miedo de lo que vaya a pasar. Contigo soy yo mismo joder, y cuando nos besábamos sin miedo lo sentía todo. Como cuando jugaba con mis juguetes en la alfombra, esa que ya no está. Igual que todo lo que una vez me importó. Contigo vuelvo a ser ese puto niño, risueño y lleno de ilusiones, que ahora no hacen más que romperse. Esto es una puta mierda. Volveré a cometer el mismo error mil veces, si el único puto error es quererte y tenlo claro, no solo en mi cama, te quiero en mi mente, en mi corazón demente y que aparezcas de repente, cualquier día, que nos olvidemos de la gente. Al menos por un instante, seamos tú y yo, y nadie más, uno y no dos. Seamos esos putos niños, joder, basta ya. Deja de lado el miedo, soy de fiar, yo no me voy del lado de nadie que no lo merezca. Yo estoy ahí, en las buenas y en las malas, y odio este puto juego de a ver quien pasa más. Y si no mando esto a la mierda es porque no quiero, porque te necesito, porque te quiero. La verdad es mi escudo y mi bandera, por muy rasgada que esté, y no voy a bajarla, por muchas hostias que me den. Y si lo siento lo digo, y si lo siento lo escribo, y si te quieres acojonar lo siento, pero si no vas a leer te lo recito. Helado de tanto llanto, de este puto congelador. No quiero escribirte pero no puedo, No soy ninguna puta bola de demolición. No tengas miedo porque soy todo ruinas, y aunque me reconstruya será la misma situación. Juntos será más fácil, no eres la única con miedo joder, salgamos de nuestros problemas con el corazón, contigo y conmigo, en mi habitación, viendo una peli, llorando sin consolación. Como cuando te vas sin girarte y me quedo sin respiración, y me pongo a escuchar esa puta canción, de vuelta en el tren, Otra vez a solas en el vagón, imaginándote en la silla de en frente. Es una mierda ser adolescente. Aun más no tenerte.
XVIII: LA TRAVESÍA
Dos años, dos años en un mismo puerto, inerte. No era el mejor ni el más bonito, pero hubo un tiempo en el que me daba la vida. Hasta que todo se fue al garete, como siempre, y tuve que pillar el primer barco que saliese, fuese cual fuese. El barco resultó ser precioso. Al menos por fuera. Tenía la sensación de que era lo mismo por dentro, y aún sigo creyendo lo mismo, aunque me tirarán por la borda a medio camino. Me sentí tan desolado entre tanta agua. Intenté beber, pero estaba salada, y mi sed no se saciaba. Por suerte, encontré varias islas, unas estaban desiertas, otras se desvanecían. Y después, después, te encontré a ti. Al principio vi una playa blanca y enorme, con forma de media luna. Me llamaba. Con suerte, conseguí llegar e incluso adentrarme en la jungla. Pero allí, allí me encontre de todo. Grietas de terremotos sin reparar, volcanes a punto de estallar e incluso glaciares que me llegaron a congelar. Hoy en día sigo perdido aquí adentro, y no encuentro ese agua que necesito para sobrevivir. Te juro que escucho cascadas. Algún día las encontraré, y me quedaré aquí. No me voy a rendir, por muchas desventuras que sufra.Así es la vida de explorador, que le vamos a hacer. No tendría gracia si no fuese difícil. Sé que hay algo más dentro de ti, como en esas películas de Indiana Jones. Pero hay una diferencia, yo no soy un saqueador. Solo un pobre mendigo en busca de amor.
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